Huelga en Bornheim – ¿De qué sirvió?

El viernes 15 de mayo del 2020, alrededor de 200 trabajadores de la cosecha que trabajaban en la granja Spargel & Erdbeerhof Ritter en Bornheim, cerca de Bonn, se declararon en huelga. La empresa insolvente dirigida por el bufete de abogados Schulte-Beckhausen había decidido echar a los trabajadores, en su mayoría rumanos, y expulsarlos de sus alojamientos en los días siguientes. Nosotros los hemos estado acompañando, apoyando y organizando en el lugar desde el primer día.

Los últimos trabajadores dejaron Bornheim una semana después de que llegáramos. Nuestro trabajo en la huelga de Bornheim está lejos de haber terminado. Sin embargo, nos gustaría dejar constancia de lo que hemos logrado:

  • Salarios: Una de las demandas centrales de los huelguistas era el pago de los salarios por el trabajo que realizaron. Debido a la presión creada por nuestro trabajo de relaciones públicas y nuestra constante presencia en el lugar, así como a dos manifestaciones tanto en Bornheim frente a la oficina de pagos (18 de mayo) como frente al bufete de abogados responsable en el centro de la ciudad de Bonn (19 de mayo), conseguimos más pagos. Pudimos evitar que los trabajadores fueran presionados para firmar acuerdos de terminación y nuestro asesor legal pudo acompañar los pagos. Sin embargo, numerosos pagos eran todavía demasiado bajos. Actualmente estamos trabajando en la reclamación de las cantidades pendientes en el tribunal.

 

  • Alojamiento: La cancelación de los contratos de trabajo y la negativa a pagar los salarios por el trabajo ya realizado fue acompañada de la amenaza de desalojar a los trabajadores. Una vez más, el trabajo de relaciones públicas y sobre todo nuestra presencia y la de nuestros partidarios en el lugar impidieron los desalojos, incluso cuando, ocho días después del inicio del conflicto laboral, la mayoría de los trabajadores ya se habían marchado y la prensa había perdido el interés por el conflicto.

 

  • Retorn a casa:Muchos de los trabajadores pronto se agotaron y quisieron volver a casa en Rumania, ya sea para regresar con sus familias o para buscar nuevos trabajos. Al final de la protesta en el centro de Bonn el 19 de mayo, fuimos juntos al consulado rumano. Una delegación de trabajadores y un representante de la FAU pidieron al cónsul general fondos para que los trabajadores pudieran viajar a casa. Él y el ministro de trabajo rumano, que vino a Bornheim al día siguiente, prometieron su apoyo en varias ocasiones. De hecho, como era de esperarse, fueron solamente promesas vacías y el cónsul y el ministro apoyaron a los trabajadores sólo de manera rudimentaria. En contraste, nosotros pudimos confiar en la solidaridad de nuestra red de apoyo y proporcionar a los trabajadores fondos para su viaje de regreso a casa.

 

  • Nuevos trabajos: Un número adicional de trabajadores buscaba nuevos trabajos en Alemania – después de todo, originalmente se habían preparado para trabajar en Bornheim por unas semanas o meses y para ganar dinero para llevar a casa. Una vez más, los compromisos de las autoridades rumanas se quedaron sin cumplir. Nosotros, en cambio, pudimos hacer espontáneamente nuevos contactos y encontrar nuevos trabajos de forma auto-organizada. Se pudo observar una evolución notable, ya que los trabajadores ya no aceptaron ofertas de nuevos empleos de inmediato. En su lugar, se formaron equipos de trabajadores, intérpretes y representantes sindicales de la FAU para obtener una impresión de la situación en el lugar. Ocasionalmente, se rechazaba una oferta de trabajo debido a contratos inadecuados y a la falta de alojamiento. Los trabajadores ya no aceptaban un trato indigno; pues se habían emancipado.

 

  • Relaciones públicas y atención pública: Por supuesto, el trabajo de relaciones públicas ayudó mucho a los huelguistas de Bornheim. Numerosos medios de comunicación de Rumania, Alemania y muchos otros países informaron sobre la huelga en artículos de prensa, reportajes de radio y video. Además, el alto nivel de atención también evidenció los problemas fundamentales y estructurales que existen en este sector. Entre otras cosas, se distribuyó en línea un vídeo grabado anónimamente en el que se mostraban las catastróficas condiciones de vivienda de los trabajadores de temporada. Las condiciones en Bornheim no eran deficientes sólo por la quiebra de esta empresa en particular, ni tampoco se trata de un caso aislado, sino de un ejemplo común de las condiciones en esta industria. Esperamos que la gente siga prestando atención a este asunto. Pero, sobre todo, esperamos que este ejemplo exitoso de una huelga auto-organizada sea un ejemplo para que los trabajadores de todas partes se levanten contra las condiciones de explotación.

 

  • Solidaridad: La huelga ha demostrado lo necesaria que puede ser la solidaridad en la práctica y qué fuerzas puede desarrollar. Estamos infinitamente agradecidos por las innumerables personas que se han tomado el tiempo y esfuerzo para apoyar la huelga. Esta ayuda contribuyó decisivamente al éxito, ya sea mediante traducciones, compartiendo la atención, donando en especie y dinero, prestando equipos, compartiendo buenos consejos, experiencias y contactos, participando espontáneamente, como asesor jurídico, mediante servicios de transporte y la mera presencia en el lugar. También nos llamó la atención que fuera posible dejar a un lado las diferencias de orientaciones políticas y organizaciones para apoyar el conflicto laboral emancipador y autoorganizado. Agradecemos a todos nuestros partidarios por toda su ayuda y flexibilidad.

    La solidaridad es nuestra arma.
    # 1world1struggle

 

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